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para la Salud y la Vitalidad

¡EL CÁNCER SE PUEDE CURAR!

 
 
El Maestro de Chi Kung del año explicando en el Segundo Congreso Mundial de Chi Kung que el Cáncer se puede curar.

Nota Editorial: Sifu Wong Kiew Kit presentó un artículo llamado “Chi Kung, ¿una cura para el Cáncer y las enfermedades crónicas y degenerativas? De interés mundial” en el Segundo Congreso Mundial de Chi Kung que se realizó en San Francisco, EE.UU. del 21 al 23 de Noviembre en 1997.  En dicho Congreso, Sifu Wong fue galardonado con el título de “Maestro de Chi Kung del año”.

¡No existe una Enfermedad llamada Cáncer!

La cuestión del cáncer ilustra una interesante diferencia de perspectiva entre la medicina convencional occidental y la medicina tradicional China a la hora de contemplar la enfermedad y la salud.

Si usamos la perspectiva occidental y llamamos a una enfermedad “cáncer”, nos produce un sentimiento de miedo y ansiedad.  Pero si usamos la perspectiva China, no existe una enfermedad llamada cáncer.

Eso no quiere decir que en China no existieran personas que sufrieran de una enfermedad con los síntomas que en occidente se identifican como cáncer.  Sí que las había pero nunca se las identificó como pacientes de cáncer y muchas de ellas se podrían haber recuperado sin tan siquiera saber que los médicos occidentales llamaban a su enfermedad cáncer.

Tratar la Causa, no el Síntoma

Entonces,  ¿cómo identificaban los médicos Chinos las enfermedades?

A diferencia de la medicina convencional occidental, donde una enfermedad se identifica por sus síntomas, en la medicina tradicional China se la identifica por las condiciones patogénicas del paciente.

Por lo tanto, 3 pacientes diagnosticados con la misma enfermedad por médicos occidentales, como por ejemplo un cáncer de estómago, se describiría de forma diferente por los médicos Chinos ya que las condiciones patogénicas que causan los mismos síntomas podrían ser diferentes.

A un paciente, según los médicos Chinos, se le podría diagnosticar de sufrir un bloqueo energético en el meridiano del bazo, al segundo se le podría diagnosticar de sufrir un calor venenoso en el sistema estomacal y al tercero de sufrir una acumulación de fuego malvado en el nivel intermedio.

Las descripciones de estos 3 diagnósticos podrían sonar graciosas para el público occidental, principalmente por las diferencias que existen a nivel cultural y lingüístico, pero son en realidad muy útiles y poéticas para los Chinos.

Para los propios pacientes, podría marcar la diferencia entre esperanza o resignación, y recuperación o sufrimiento.

Mientras que la medicina occidental usa tratamientos como la quimioterapia, radiación y cirugía, que tratan de eliminar los síntomas, la medicina China busca eliminar las causas.

Por ello, los médicos Chinos no están tan preocupados de la propagación o nivel del crecimiento maligno como, en el caso de estos 3 pacientes, de eliminar el bloqueo energético en el meridiano del bazo, de eliminar el calor venenoso en el sistema estomacal, y de dispersar el fuego malvado en el nivel intermedio.  Cuando las causas patogénicas son eliminadas, se da por supuesto que los pacientes se recuperarán.

Océano de Carcinógenos

Es un error decir que el cáncer es incurable.

Los expertos en cáncer saben que todas las personas tienen cáncer no una ni dos sino miles de veces a lo largo de la vida y que la misma cantidad de veces se recuperan de ese cáncer si tan siquiera ser conscientes de ello.

Es sólo cuando su sistema deja de funcionar como debería que el cáncer se manifiesta como enfermedad clínica.

Las estadísticas muestran que 1 de cada 5 personas en los Estados Unidos tiene cáncer como enfermedad clínica.  La situación en otras partes del mundo es igual de preocupante.

Pero si somos conscientes de las condiciones ambientales en las que estamos, probablemente revisaremos nuestra forma de pensar.  Según los expertos en cáncer, las 2 causas principales del cáncer en los humanos son los químicos carcinógenos y la radiación.

Puede ser que te alarme o que te anime saber, dependiendo de tu perspectiva, que literalmente vivimos en un océano de carcinógenos o substancias que provocan cáncer.

Los siguientes son algunos de los carcinógenos más comunes: arsénico, amianto, bencidina, tetracloruro de carbono, compuestos de cromo, plomo, compuestos de níquel, aceites, productos derivados del petróleo, humo del tabaco, hidrocarburos, cobalto, hollín y alquitrán.

Así que, desde el momento en el que pisas una carretera hecha con alquitrán, te estás exponiendo a un carcinógeno.

Radiación Dentro y Fuera

Puede que, haciendo un tremendo esfuerzo y con extrema incomodidad, evites químicos carcinógenos pero lo que no puedes evitar es la radiación.

No sólo estamos constantemente expuestos a una potente radiación proveniente del espacio exterior sino que estamos también expuestos constantemente a la radiación que existe dentro de nuestro cuerpo.  Nuestros radicales libres, los cuales son esenciales para el sistema inmunológico, son radioactivos.  La radiación hace que las células muten.

Un adulto tiene unos 100 trillones de células y cada día produce 300 billones de células para reemplazar daños y pérdida de células.  Si tan sólo una de esas células mutase, y se la dejase sin control, produciría cáncer.

Todo el Mundo se Cura a Sí Mismo de Cáncer.

Siendo conscientes de esto, no deberíamos de preguntarnos por qué 1 de cada 5 personas tiene cáncer sino por qué 4 de cada 5 no lo tienen.

La respuesta es muy simple: Dentro de nosotros tenemos unos sistemas maravillosos que superan no sólamente el cáncer sino cualquier tipo de enfermedad.

Por ejemplo, millones de células mutan cada día pero están controladas y equilibradas por los maravillosos sistemas de nuestro cuerpo.  Tener buena salud es un derecho de nacimiento.  Estamos por naturaleza sanos.  La enfermedad ocurre sólo cuando uno o más de nuestros sistemas no funcionan de forma natural.  La enfermedad no es natural sino algo temporal.  Por ello, se puede rectificar.

Según la filosofía de la medicina China, la forma de mantener o recuperar la salud se consigue restaurando las funciones naturales de nuestros sistemas corporales.  Los Chinos lo llaman figuradamente restaurar la armonía Yin-Yang.  Yin representa los funcionamientos naturales del cuerpo y Yang representa todos los agentes que causan las enfermedades.

La Vida es un Flujo Significativo de Energía

Existen muchas formas de restaurar la armonía Yin-Yang, como pueden ser la acupuntura, las hierbas, las terapias de masaje y la medicina externa pero la más natural y directa es el Chi Kung.

El Chi Kung, deletreado como “Qi Gong” en Chino Romanizado, es el arte de la energía.  La vida, y esto es algo en lo que la mayoría de los científicos que estudian la vida coinciden, es un significativo flujo de energía.  Si el flujo es interrumpido, puede ocurrir la enfermedad o incluso la muerte. El punto fuerte de la práctica de Chi Kung es el de incrementar el nivel de energía y el de asegurar que su flujo sea armonioso.

Este flujo significativo de energía ocurre a todos los niveles de la vida.  Por ejemplo, si a nivel orgánico la radiación se hace más fuerte, como cuando nos ponemos al sol, numerosos mecanismos desencadenarán las respuestas adecuadas para ajustarnos a ese cambio de ambiente.

A nivel celular, cuando los carcinógenos se filtran en las células, la cantidad justa de hormonas (muchas aún desconocidas por la ciencia moderna) se producirá para neutralizar los efectos adversos de los químicos que causan el cáncer.  En términos de la medicina China, a esto se le conoce como tener un flujo armonioso de energía.

Efectos del Chi Kung en las Células del Cuerpo

Recientes investigaciones, que usan métodos e instrumentos científicos modernos, han mostrado hechos alentadores sobre el efecto del Chi o la Energía en las células del cuerpo.

Se descubrió que el 50% de las células cancerígenas que había en una de placas de cultivo murieron después de que un maestro de Chi Kung les transmitiera Chi durante 5 minutos.  Las células sanas no se vieron afectadas.

También se descubrió que el patrón del ADN de una persona enferma es ligeramente diferente al que tiene cuando está sana, y que armonizar el flujo de energía a través de la práctica de Chi Kung puede restablecer el patrón de un ADN sano.

Si los investigadores médicos tienen interés de verdad en los pacientes de cáncer, por encima de orgullo, perjuicios, intereses creados y presión colectiva, deberían al menos realizar más estudios para investigar de forma honesta si estas afirmaciones son ciertas.

Beneficios del Chi Kung para los Pacientes de Cáncer

Puede resultar alentador para algunos pacientes de cáncer saber que la práctica de Chi Kung, incluso si no les trae la esperada cura, no va a hacer que su enfermedad empeore.  Incluso si la recuperación total no llega, su calidad de vida se verá claramente mejorada.

Entre otros beneficios, serán capaces de dormir y comer mejor, experimentarán menos dolores, tendrán más energía y lo más importante de todo, recuperarán su esperanza y alegría de vivir.

Dicho esto, su aspiración debería ser la de recuperarse completamente ya que estar sano es un derecho de nacimiento.

También deben ser conscientes de que necesitan practicar auténtico Chi Kung y no meros ejercicios físicos suaves que muchas veces son considerados erróneamente como Chi Kung.

Un punto crucial es que la práctica debe hacer que el flujo de energía aumente.

Incluso aún mejor, deberían entrar en lo que se conoce como “estado meditativo de Chi Kung” y, en ese estado elevado de conciencia, dar instrucciones subconscientemente a los millones de células nuevas que nacen en cada momento de que estén sanas y saludables y de que no sigan automáticamente el patrón cancerígeno de sus predecesoras.  Todo esto se puede conseguir ya que estar sanos es nuestro derecho de nacimiento.

(Texto traducido de:http://shaolin.org/chikung/cancure.html por Santiago Criado)